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miércoles, 24 de septiembre de 2014

Amor Silente.


 No mal interpretes mi silencio,
si mis labios se sellan
es porque mis letras gritan
tu nombre en el silente solsticio.

Es mi esperanza que se postra ante ti
mis escaladas de tiempo se coordinan
para poder encontrar tu ojos
en este puerto llamado milagro.

Allá donde nuestras almas pernoctan
encontrando eco en las paredes sudadas
de recuerdos ambiguos  y de amores
escarchados de ti y de mí.

Mis recuerdos colapsan
como aquellos cuadros
colgados de clavos oxidados,
cayendo uno a uno en su olvido.

Es tu sonrisa etérea que recorre
alegremente  entre los corredores,
de este lo que un día fue nuestro nicho,
aquí donde los recuerdos se anclaron.

Recuerdos, añoranzas del viento
que trae tu aroma a hierba,
mi bella flor de invierno
que llegas en esta primavera.

Mis brazos persiguen tu silueta,
que se escabulle como sirena
en este mar que me envuelve
y me lleva en su marea.

Heme aquí varado en tus playas
en este tu mundo infrahumano,
donde despojo mis carnes
de su coraza de hielo.

Me postro ante ti musa mía
llevando solo mis versos
que hablan de ti y tus amores,
para dar tributo a tu bondad.


José Flores.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Susurro Del Viento.

Hoy me encontré 
entre el caos de mis letras,
somnolencias, despertares, 
acrílicos colgados, 
recuerdos en el muro, añoranzas,
camino solitario
con el viento en contra;
el frio hiere mi piel
como dagas de otoño
cayendo las hojas de los arboles
frenéticas, dejando a la deriva
su alfombra roja
escucho el viento
susurrando tu nombre
mientras la luna acaricia
esta ensoñación de ti
miro los arboles mutilados
tiritando en la oscuridad
que se amedrantan
al ver las estrellas
que resplandecen en la claridad
de la noche que ostenta mi soledad.
Despierta bella flor del crepúsculo,
despierta y enrédate entre mis brazos
aguijonéame con tus espinos
segregándome tus esperanzas.
¿Qué hago con estas caricias que caen
como hojarasca en tu piel sedienta
y llena de promesas de lunas pardas?
¿Qué hago con estos besos escritos
y sepultados en la soledad de este lecho
que aun huele tu aroma
y que siente la tibieza de tu cuerpo?
¿Qué hago con mi voz
si estos versos no encuentran
su eco en tu corazón?
¿Qué hago con mis letras
si ya no se escriben en tu piel?
¿Qué hago con mis besos
que ya no encuentran tus labios?
¿Qué hago con esto
si tus recuerdos se van
entre la niebla y el tiempo…?

José Flores.

sábado, 23 de agosto de 2014

Ensoñación.


Serás mía... 
en esa eternidad
donde el tiempo
detendrá
sus desgastadas
manecillas,
serás mía
en cada uno
de los rincones
de este mundo
donde tu cuerpo
retoza sensual
entre los rayos
de luna parda,
alimentando
mi mente
somnolienta
 y mordaz.
¡No me des excusas!
deja que mi mente
escape,
deja que se filtre
entre las persianas
y mire tu figura
acariciada por la luna;
Déjame sentir celos
por el espacio,
por no ser mis manos
quienes acarician
tu cuerpo.
Deja que mi loca
imaginación
se trastorne entre
tus sábanas,
que mis manos
se pierdan en tu lecho,
en esa piel tersa
y crispada de soles
donde los copos de nieve
dejan paso a mis besos;
seré el Gitano errante
que llegue
a tu tierra fértil;
allí,
donde solo mis pies
puedan pisar
la suave arena
y mi brisa
decante sus besos
en el atardecer
de este  mi ensueño.
Deja que mis manos
olviden, borren
ese pasado y escriba
sus nuevos versos,
esa historia sin tiempo
y con sabor a ti.
Deja que mis letras
se encuentren,
con placer,
con la nostalgia,
con la profundidad
de tus ojos marrones;
con esa tu trementina
que me desvela
en su insomnio.
Déjame oscilar
entre tus senos
libres y corrompidos
por estos labios
que gritan tu nombre
en el atardecer
pintado de rosa
y purpura;
mirando desde el balcón
la multitud enajenada
de anuncios luminosos.
Deja que mis alegatos
se pierdan entre
esas largas piernas
que sepultan
ansiedad y desvelo,
donde mi lengua
encuentra su idioma.
Deja que mis manos
vuelen altivas,
entre las llanuras
de tu piel erizada,
entre la bastedad
de tu cuerpo enardecido
que deambula
entre la suave seda
que cubre tu cuerpo
desnudo y libre.
Deja que mi silencio
encuentre su cordura
pronunciando tu nombre
entre la luz y sombra,
entre ese espacio
que dejan tus brazos
y mi rostro descansando
en tu pecho airoso.
Deja que mi locura
se alimente de ti,
de tus caricias peregrinas,
de tus besos carnosos,
de tu ansiedad;
deja que nos perdamos
en el tiempo y distancia,
en ese ensueño
que nos une y separa.
Deja que mi nostalgia
encuentre su nicho
entre tus brazo
y cobijes mis ganas
con tus manos labriegas,
déjame perder la sensatez
encada uno de tus besos;
deja que mis noches
encuentren su estela
en el universo de tus poros;
déjame llenar mis versos
escribiendo tu nombre
a lo largo de tu playa
sin nombre.

domingo, 8 de junio de 2014

Mi Recuerdo.



Mi tiempo transcurre,
una página más en el almanaque
escrita con pura vida y sentir.

Siento mi pasado fugaz
entre los telones del tiempo
que recorren su trayecto.

Heme aquí en el recuento
en ese peregrinar mental
apocalíptico y contextual.

Mis manos ya marcadas
por los años de uso
muestran sus cicatrices.

Las cicatrices del tiempo
ahora curten mi piel
como aquel roble.

El cielo hoy es diferente
el aire es enraizado a recuerdos
en cada paso del camino.

Me siento en mi banca
ya roída por el salitre
pero aun fuerte y vigilante.

Miro el horizonte azul
allí donde el cielo se une al mar
en esa simbiosis existencial.

Y mi vida recorre su secuencia
desde que recuerdo mi triciclo verde
empujando a la del diente prieto.

Recuerdo mis carreteritas
pintadas en el patio de la casa,
compañeros solitarios paraditos.

Mis soldaditos y carros de carreras,
esperando el momento preciso
de acción y aventura.

Aún recuerdo el brindis del Bohemio,
declamado por compromiso…
¡Ah! maestra Hilda aun le recuerdo.

Secretos en mi mente aun guardados
aun tu rostro vive en mi corazón
ese primer amor que fugo al viento.

Mis recuerdos enraizados
como hiedras en mi pecho
escalando al cielo a través de tiempo.

Amigos se han ido,
otros han llegado al tiempo
respiro el aire a mar y sus recuerdos.

Hoy observo aun a mis pequeñas flores
resurgiendo de sus chácaras y jugos
de muñecas, ahora señoritas con sueños.

Mis canas afloran sus experiencias
mis sienes ya crispadas de veranos,
se amotinan al negro de mi cabello.

“El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos”
canciones de Amparo suenan en mi mente,
mientras miro el mar y mis recuerdos.

Tiempos de lucha continúan su paso,
memoria desarraigada, devasta el reloj
en su paso impaciente y veloz.

Esta es mi vida, recuerdos y aventuras
he vivido para contarla y extrañarla,
dejando mi legado entre líneas y tinta.

José Flores.

6/3/14.

sábado, 24 de mayo de 2014

Elixir.


Llego del camino árido
aun con los labios resecos,
de eso besos que lamian
en las noches de equinoccio.

Soy el otoño de tus tiempos,
ensoñaciones cóncavas
en tu mundo convexo
amasando remordimiento.

Soy el lobo estepario
que en su noche de luna brava
auspicia tus suspiros
que llegan del occidente.

Mientras las mortajas
de tu cuerpo caen
entre la casada de manos
usurpando el sudor.

Revuelto el cabello
en la ráfaga del viento
lleno de polvo marrón
acojinando los pensares.

Encuentro tus manos
taciturnas enclavadas
en mi nicho secreto
ataviadas de reflejos.

Soy el gitano trovador
soplando el organillo
que simula música
entre la tarde y la noche.

Y al final me siento
en esa banca roída,
apiñando los pensamientos
de tus días en el mar.


José Flores.
5/24/14.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Tormenta.




Has presa de mis tormentas
donde acaricio las arenas de tu cuerpo
moldeándote en cada caricia
donde mi embate estremece tu ser,
llena mis noches de marea viva
con la  luz de tu luna azul,
llena mi cuerpo con tus caricias y
mis ojos te admiran por las noches
donde me transformo bajo tu encanto,
mi cuerpo tirita sus estertores
de ansias entre tus brazos,
besando tu cuerpo de afrodita
donde develo mis versos;
tu luz ilumina mis sentimientos
y mis manos te llenan de fragancias,
tu roció cubre mi pecho
y me alimento de tus suspiros
que derramas a lo largo del camino,
mis manos acotan tu tempestad
remolinos de viento allanando
mis temores de amarte sin tiempo,
dejando mis tormentas disiparse

en la eternidad de tus labios.
Jose Flores.

jueves, 1 de mayo de 2014

Muerte Del Poeta.



Qué difícil es callar,
el corazón colapsa
y la mente mendiga
la mezquindad ciega.

Lastre del tiempo
encallando las carnes
putrefactas y fétidas,
de una prole desmedida.

Muerte sedienta,
hermana desnuda
fría, secular y muda,
recordando su misión.

Llega en el momento
esperado por el destino,
secuestrando al cuerpo
su tesoro preciado.

Hermana blanca ven,
descansa tu camino
en el lecho pétreo
donde mi alma partirá.

Dejando en su camino
los recuerdos en memoria
de transeúntes cohibidos
en su congoja y lamento.

Dejo este mundo feliz
tomando tu mano
mi bella amiga
que naciste a lado.

Digo adiós al camino,
doy hasta pronto
a mi playa lejana
ahora solitaria.

Me voy con la brisa
acariciando tu mejilla
en este adiós triste
del roce de tu piel.
  
Y ahora los pétalos
de este rosal estarán
acariciando cada
uno de tus dedos.


José  Flores