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sábado, 11 de febrero de 2012

Visita Nocturna.



 Deslizo mis manos a través de mis sueños,

deslindo la responsabilidad a los gnomos

que vigilan el portal de mi mundo etéreo,

alzando las balastros de los portales.



Miro tu cuerpo erguido junto a la cama,

donde tus sueños se conjugan en armonía,

dejando mis pensamientos abordar

tu presencia de hermosa flor del campo.

 

Bella dama de las noches de insomnio,

donde mis labios recorren sin temor,

tus cumbres que se despeñan contra mis labios,

dando sus mieles alimentando mi desvelo.



Doy mis labios en pago a tus anhelos,

de tenerme entre tus brazos

alimentándome de tus caricias,

que cae en mi cuerpo vibrante.



Tus manos cubren mi pecho y tus labios

devoran mi lengua que se desmaya,

dentro de tus besos amada mía,

ven amor, desenfrena tus deseo.



Desprende tus aromas de amor

sobre mi piel que se crispa,

con tus besos y caricias,

ven amor mío en esta noche tibia.


Donde  la brisa cubra nuestros cuerpos

y las caricias se llenen de nuestro amor,

ven amor cobíjame con tus senos

y arrulla este temor de soledad.


José Flores.

5/9/11.

jueves, 9 de febrero de 2012

Mi sueño en Ti .





Llego a la mitad de la noche,

deslizando mi cuerpo desnudo

como amante furtivo,

cruzando el umbral de tu puerta.


Escurriendo mis ansias de poseerte,

entre la penumbra de tu alcoba,

mis brazos angustiados de amarte,

te buscan frenéticos entre las sabanas.


Miro tu cuerpo desnudo,

iluminando por la diamantina luna,

que acaricia tu piel blanca,

como terciopelo crispando mis deseos,


Te tomo furtivamente por la espalda,

mis brazos rodeando tu cuerpo

y mis manos aprisionan la ingravidez,

de tus senos desafiantes.


Mis labios aventurados llegan a tu cuello,

enardecidos con tu aroma silvestre,

bella flor del campo etéreo,

que tus pétalos abres a mis deseos.


Beso tu cuello tiernamente,

y mis manos aprisionando tus senos,

se deslizan a través de tu piel,

sintiendo cada poro crispándose.


Mi boca sedienta de roció,

se alimenta recorriendo tu espalda,

y el frio de tu cuerpo sucumbe

ante el calor de mi piel ancestral.


Beso lentamente tu espalda

y mis manos como yedra

se extienden a través de tu vientre,

mordisqueo tus glúteos temblorosos


Y tus piernas flaqueando están,

atribuladas por las caricias

de mis dedos largos que hurgan

cada poro de tus ser infinito.


Mi boca traviesa incursiona

a través de tus piernas,

que se abren coquetas,

al llamado de este esclavo.


Me postro incrédulo ante ti,

hermosa orquídea en frenesí,

donde tus aromas exhalan,

endulzando mi recorrido.


Sobre el terreno fértil de tu piel,

blanca como la nieve,

dulce como miel de campo,

suave como rosas blancas.


Beso tus piernas juguetonas,

y mis manos apretando

tus pies, que bellamente bailan,

esta danza de erotismo.


Deposito mis labios,

en cada uno de tus dedos,

extrayendo el suspiro,

de tu pecho desnudo.


Subo lentamente,

recorriendo el largo viaje

de tus piernas de amazona,

en pie de guerra.


Mis manos trepan sin prisa,

por el contorno de tus caderas

y mi sed se acrecienta,

llegando a la fuente de vida.


Siento el temblor de tu cuerpo

que ha sido rendido

a través de este camino

sobre tus cumbres.


Mi sed se sacia,

bebiendo el néctar,

que tu fuente de vida

ofrece a mi osadía.


Hermosa amazona,

de valles inhóspitos

mi lengua explora

la profundidad de tu ser.


Y tu canto llena el recinto,

de esta alcoba de primavera

llena de flores,

que cubre tu cuerpo.


Bebo lentamente de ti,

saciando mis anhelos,

llenando mis memorias,

que ya vacías estaban.


Mis manos llenándose,

de la suavidad de tu ser,

calmando el estrepitoso

temblor de tus deseos.


Apaciguando esas ansias con sus caricias

halando tu cabello de fuego,

tu boca se abre expectante,

deseosa del beso eterno.


Y yo te invoco tres veces,

diciendo tu nombre,

como canto de guerra,

en batalla de dos almas.


Que entregan sus armas,

ante la pasión desenfrenada,

olvidando el pasado sinuoso,

mirando el presente franco.


Mis besos llegan a tus cúspides,

y se entregan desenfrenadamente,

besando, mordiendo tus pezones,

apuntando al cielo cual promesa.


Que delicia recorrerte,

lentamente, suavemente,

deteniendo el tiempo,

que escurre entre los muros.


Este tiempo es nuestro,

llenando nuestros instintos,

acariciando los sueños

de dos almas clandestinas


Beso tus labios,

tan ansiosamente esperados,

temblorosos que jadean

y susurran palabras de amor.


Hago de tus cantos

mi himno de guerra,

en esta afrenta terrena

llevándolos conmigo a lo etéreo.


Beso tus labios

sintiendo tu lengua traviesa

que explora mi interno,

marcándome tu propiedad


Mi virilidad te explota,

llegando al interior

de tu profundidad,

de tu ser que protejo.


Soy tuyo,

esclavo que se rinde,

que idolatra tu belleza,

hermosa amazona.


Siente mi virilidad,

explorando lentamente,

y tus labios íntimos

lo hacen su presa.


Ah, melodía erótica

que llena el espacio

dejado por el silencio

de esta noche nuestra.


Siente amada mía.

como mis carnes tiritan,

como mis ansias se llenan,

siente mis manos húmedas.


Explorando tu cuerpo,

que llega a su clímax,

siente mi virilidad

hincharse en tus campos.



Y mis besos

sellan tus labios,

que gritan su triunfo

en esta noche nuestra.

José Flores.

miércoles, 8 de febrero de 2012


Eternidad.



Me estrecho entre tus brazos,

Que albergan mis sueños,

Esos eternos brazos

Que me reciben en su regazo.



Cada noche respiro tu aroma,

Protegiéndome en tu eternidad

Que me desborda entre tus besos,

Dejándome guiar por tus caricias.



Me pierdo en tu eterno abrazo,

Tiempo que se detiene al sentirte mía,

Tiempo que llega con tu mágica sonrisa

Atrapándome con tus bellos ojos.



Me estremezco en cada rincón de tu alcoba,

Me deslizo entre tus brazos para sentir tu calor,

Me desvanezco en tus labios en ese beso tierno,

Me pierdo en tu universo eterno.



En ese instante donde las palabras sobran,

Donde los anhelos encallan en tu cuerpo

Donde los deseos exploran tu geografía,

donde mis sueños de protegen en tu pecho.



Amo esa eternidad donde los números no cuentan,

Donde el tiempo se detiene en su peregrinar,

Donde solo tú y yo existimos en esa entrega,

Para llenar nuestros espacios dejados al amor.



José Flores.

2/8/12.

lunes, 6 de febrero de 2012

Imagino.




Imagino que estoy esperando tu llegada,

Imagino que llegas con tu bella sonrisa

Y tu ropa sensual deslizándote por el piso

Como si flotaras en el,

Imagino como te tomo de tu talle,

Te beso el cuello despacio,

Aspirando tú aroma,

Delicioso aroma a rosas silvestres,

Imagino que siento la sedosidad de tus ropas.

Que se pegan a tu cuerpo candente,

Sintiendo cada uno de tus pliegues,
Arropando entre mis labios tus pezones erguidos,
Abrazo con mis manos tus senos cándidos
Y les ayudo en su ingravidez,

Besare tu espalda,

Recorriendo todo su largo,

Deslizo mi lengua a través de tus fronteras

Que vibran exigiendo  mis labios.

Imagino levarte en mis brazos,

Llevarte a la orilla de la cama,

Quitarte con sutil tirones tus ropas,

Dejando tu cuerpo a la deriva de mi mirada.



José Flores.

2/3/12.